Introducción a los Aceites Esenciales

Gran parte de nuestra felicidad es el aprendizaje: aprender nuevos métodos, nuevas ideas y conceptos, aprender mejores caminos para mejorar nuestra experiencia aquí en la Tierra. En el momento en el que paramos de aprender es cuando empezamos a morir.

Puede que haya sido un poco drástica, pero es la realidad. Porque aprendiendo es como crecemos.

Los aceites esenciales están ganando una mayor importancia a nivel mundial, desde el aprendizaje en casa hasta estudiarlos en las universidades. Sus estudios son interminables y con buena razón. El mundo en el que vivimos contiene profundidades que nunca llegaremos a conocer. Con los aceites esenciales pasa un poco lo mismo. La naturaleza de los aceites esenciales y las plantas es complicada.

Hay una sinergia entre los hombres y las plantas en cada segundo de nuestra vida. Incluso si no piensas a esta relación, ocurre.

En el libro French Aromatherapy de Jen O’Sullivan, habla de una convención que dio el Dr. David O’Brien en Dallas en 2015 en el que decía que si cada planta del mundo muriera hoy, se estima que los humanos solamente podríamos sobrevivir 3 días. Y que si cada ser humano muriera hoy, todas las plantas sobrevivían 3 días.

Un árbol adulto frondoso produce el suficiente oxígeno para la vida de 10 personas en cada estación del año. En la tierra hay 400 billones de árboles y 6,7 billones de personas, con lo que cada persona tiene 60 árboles. ¿Cuánto oxígeno tendríamos si no hubiera árboles? Las plantas y los árboles nos necesitan, al igual que nosotros los necesitamos. Y una de las mejores maneras de controlar esta sinergia es mediante el uso de aceites esenciales.

La gente hoy en día consumimos comida rápida y procesada, tazas y tazas de café y medicamentos unos detrás de otros. Sin embargo, cuando se les presenta la oportunidad de utilizar los aceites esenciales como opción para tener mejor salud y bienestar te dicen: “Espera, tengo que investigar sobre la lavanda antes de usarla. O por ahora no me interesa.” Este es el mundo en el que vivimos. Confiamos antes en la industria y la producción en masa, que en la naturaleza. 

Este tipo de cuestionamiento es real, aunque, es importante ayudar a cada uno a entender esto, empezando por lo básico. Y este es el objetivo de este artículo de hoy: una Introducción a los aceites esenciales.

Lo básico de los aceites esenciales

Lo básico de los aceites esenciales empieza por una simple pregunta: ¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son la fuerza de vida de la planta. Es la sangre de las plantas, ya que ayudan a regular diferentes funciones y promueven una salud en general para ellas.

Los podemos usar a nivel tópico, aromático o internamente. Y al igual que nuestra sangre ayuda a oxigenar, regula y cura nuestro cuerpo, los aceites esenciales hacen lo mismo dependiendo de la planta extraída.

En el interior de la planta, el líquido se llama savia y está compuesta por oleoresina. Esto quiere decir que está compuesta por una parte de un lípido soluble y volátil (óleo), que es lo que queda encima de los aceites esenciales en el momento de la destilación. Y la savia está compuesta también por una parte de una resina, que es el alcohol soluble que desprenden los aceites esenciales cuando se extraen. Además está formada por una parte de agua soluble.

La palabra óleo es lo que designa el nombre de aceite esencial, porque es el líquido volátil de la planta. Óleo deriva del latin oleum, que significa aceite. Una sustancia volátil significa una sustancia capaz de pasar al aire fácilmente. En los aceites esenciales es la fragancia que desprende el bote cuando lo abrimos. Solamente abriendo el frasco de aceite esencial ya somos capaces de oler su fragancia.

Los aceites esenciales están compuestos de varios constituyentes principales químicos llamados fenoles, monoterpenos, sesquiterpenos, ésteres, aldeídos, cetonas, óxidos, fenilpropanoides, alcoholes sesquiterpénicos y alcoholes monoterpénicos. (Te lo explicaré en un próximo artículo). 🙂

Debido a nuestra relación simbiótica con las plantas, los componentes químicos de los aceites esenciales ayudan a mantener nuestro cuerpo y regulan nuestros sistemas corporales, como lo hacen con las plantas. 

Nuestro cuerpo está compuesto por alrededor 100 trillones de células. Los aceites esenciales están compuestos por unos 40 trillones de moléculas por gota. ¿Te imaginas de su poder ahora? Sería así 40 000 000 000 000 000 000. Y me dirás, pero ¿cómo pueden caber tantas moléculas en una simple gota de aceite esencial? Pues porque las moléculas son extremadamente pequeñas. En términos de peso, hay entre 300 y 500 Daltons o Amu (unidades de masa atómica).

Esto es importante porque las moléculas son capaces de pasar a nuestro cuerpo e ir directamente a nuestras células. El sistema de transporte de nuestro cuerpo, con la volatilidad de los aceites, crea como una especia de autopista para estas moléculas y en cuestión de minutos pasan del exterior al interior de nuestro cuerpo.

Simplemente poniendo una gota de aceite esencial de Menta en la planta de tus pies, tu cuerpo entero infiltra 40 trillones de moléculas en 20 minutos. De hecho, cubre cada célula de tu cuerpo  con 400 000 moléculas. 

A causa de todo esto que te he explicado, es muy importante elegir un aceite esencial de calidad. Hay muchos tipos de aceites esenciales basados en dónde ha sido el lugar de cultivo y la destilación. Pero lo más importante es encontrar aceites esenciales que sean realmente auténticos y encontrar la compañía que utilice normas orgánicas en su selección de la semilla, en su cultivo y en la agricultura, y en los métodos de destilación. En un próximo artículo te hablaré sobre las cuestiones a considerar antes del consumo…pero antes déjame acabar de hablarte de lo básico. 😉

Haz clic aquí para complementar lo explicado y entender la calidad de grado terapéutico de los aceites esenciales. 

¿Quién debería utilizar los aceites esenciales?

Es una de las cuestiones más frecuente que la gente me pregunta. Y otra es ¿Hay algún grupo de edad específico para utilizar los aceites esenciales? 

Realmente, tanto humanos como animales pueden utilizarlos, a cualquier edad. La gente se preocupa en utilizarlos en niños y bebés, y con razón. 🙂

Hay que saber que los aceites esenciales son fuertes (lo habrás entendido cuando te he explicado antes las moléculas que hay en 1 gota). Pero con un poco de sentido común, se pueden incorporar poco a poco los aceites esenciales en TODA la familia.

La principal razón por la que todo el mundo debería usar los aceites esenciales es porque aumentan la salud de nuestras funciones del cuerpo para que estemos en mejor salud y bienestar.

¿Con cuanta frecuencia debo utilizar los aceites esenciales?

Puedes utilizar los aceites esenciales cada día todas las veces que quieras.

Los aceites esenciales no tienen un uso fijo y exclusivo, como mucha gente cree y los utiliza así y ve que no funcionan como ellos pensaron que funcionaría.

De hecho, los aceites esenciales deberían ser vistos como parte de una rutina para nuestro bienestar. ¿Verdad que te cepillas los dientes después de cada comida o te tomas una ducha cada día o después de haber hecho una actividad intensa? Cuando quieres tener resultados y bienestar total, lo haces de forma constante y a largo plazo (lavarte los dientes cada día para no tener caries, por ejemplo). Pues con los aceites esenciales pasa lo mismo.

¿Qué aceites esenciales utilizar cada día?

Esta es otra pregunta típica o ¿Qué aceite esencial es tu preferido? Es lo que le pregunté yo a una compañera cuando empecé a utilizarlos y me respondió: “AHORA el aceite esencial que uso es el de incienso, pero hace 4 horas utilizaba el de menta  y mañana será otro”.

No hay un aceite esencial para cada momento del día. Cada persona, en función de su estado necesita unos u otros. Lo importante es escuchar tu cuerpo y usar los aceites esenciales que tú crees que son los que debes usar en este momento.

Es importante también empezar poco a poco con los aceites esenciales e ir aumentando progresivamente, si nunca los has usado.

Frecuencia, biofeedback e bioimpedancia

La ciencia de la frecuencia está frecuentemente siendo debatida. pero cualquiera que utilice la tecnología de la bioimpedancia y entienda la relación que el biofeedback tiene en la frecuencia, será rápidamente partidario por esta ciencia.

Los escépticos son los que todavía no entienden la bioimpedancia y nunca lo han intentado.

Pero qué es la frecuencia y cómo trabaja en relación a la bioimpedancia y el biofeedback.

Biofeedback

El biofeedback o la bioretroalimentación es la idea de que conociendo lo que le ocurre a tu cuerpo interiormente, puedes tener el control de la salud a través el control de la mente. Por ejemplo, si sabes que tienes un problema hepático, tu cerebro empezará a decirle a tu cuerpo lo que necesita para solucionarlo.

Como puedes intuir, muchos profesionales médicos no apoyan este área de la “ciencia de curandero” como la llaman, simplemente porque no está patentado y que no hay 2 resultados idénticos. El sistema de biofeedback cuando se hace de forma regular, puede volverse el mejor sistema para tener una salud y bienestar óptimos.

Bioimpedancia

Biofeedback y bioimpedancia trabajan juntos. La bioimpedancia es una medida en la que midecómo el cuerpo impide el flujo de corriente eléctrica. Se usa mucho en el fitness para medir el estado de forma de la persona y para calcular el índice de masa corporal y el peso.

Actualmente existen muchos aparatos electrónicos para medir las constantes, los pasos, las pulsaciones del corazón, el sueño, etc. Utilizando la bioimpedancia se pueden entender mejor estas áreas.

Muchos dispositivos de bioimpedancia utilizan las frecuencias.

Frecuencias

Cada parte de nuestro cuerpo tiene una frecuencia considerada como sana para cada área. Por ejemplo, un cerebro normal resuena a 72 MHz, mientras que el de un genio puede hacerlo a 90 MHz.

El corazón humano late a una frecuencia de 67-70 MHz, mientras que la del hígado es mucho más baja, de 55-60 MHz.

Se considera que un ser humano está en buena salud cuando la frecuencia del cuerpo está a 68 MHz. Cuando la frecuencia baja a 57-60 MHz, el cuerpo es más susceptible de coger un resfriado o una gripe. Para que te hagas una idea, la muerte empieza a una frecuencia de 25 MHz.

¿Y qué relación tienen los 3?

El dispositivo de  bioimpedancia te da una bioretroalimentación en tus niveles de frecuencia. Es decir, envía una corriente eléctrica pequeña a tu cuerpo y detecta las potenciales salidas de flujo, etiquetadas como “marcadores fuera de rango”. Cuando los resultados de la bioimpedancia leen las frecuencias de tu cuerpo y le añades productos específicos (como los aceites esenciales) que resuenan a esta frecuencia, los resultados son alucinantes.

Por ejemplo, digamos que estás resfriado. Los resultados mostrarían que los marcadores biológicos de inmunidad están fuera del rango de lo que sería sano. Se te recomiendan varios productos que resuenan como una frecuencia saludable y se sabe que ayudan a la salud del sistema inmunitario. No solo se está leyendo los marcadores de la frecuencia físicos, sino que también los emocionales.

Hay dispositivos en el mercado para leer esto. Jen O’Sullivan, en su libro recomienda el iTOVi. El escáner se realiza mediante las pulsaciones. Hay una aplicación para tu teléfono que te da los resultados. Este dispositivo va muy bien para enseñar a la gente cómo los aceites esenciales influyen en el día a día.

 

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